Rima 70 de Bécquer

Comentario de la rima 70

Los elementos naturales vuelven a protagonizar la rima setenta de esta colección de Bécquer. En ella se habla de los paseos del protagonista por la noche, siempre en relación con esa otra persona deseada. A través de estos elementos naturales se construye el relato del deseo. Descubre esta rima en Todos los Autores.

Rima LXX de Bécquer

¡Cuántas veces al pie de las musgosas
paredes que la guardan,
oí la esquila que al mediar la noche
a los maitines llama!

¡Cuántas veces trazo mi silueta
la luna plateada,
junto a la del ciprés que de su huerto
se asoma por las tapias!

Cuando en sombras la iglesia se envolvía,
de su ojiva calada,
¡cuántas veces temblar sobre los vidrios
vi el fulgor de la lámpara!

Aunque el viento en los ángulos oscuros
de la torre silbara,
del coro entre las voces percibía
su voz vibrante y clara.

En las noches de invierno, si un medroso
por la desierta plaza
se atrevía a cruzar, al divisarme,
el paso aceleraba.

Y no faltó una vieja que en el torno
dijese a la mañana
que de algún sacristán muerto en pecado
era yo el alma.

A oscuras conocía los rincones
del atrio y la portada;
de mis pies las ortigas que allí crecen
las huellas tal vez guardan.

Los búhos, que espantados me seguían
con sus ojos de llamas,
llegaron a mirarme con el tiempo
como a un buen camarada.

A mi lado sin miedo los reptiles
se movían a rastras;
¡hasta los mudos santos de granito
creo que me saludaban!

Las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer fueron editadas en el año 1871 en castellano y su género es la poesía. Estas rimas están disponibles bajo la Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0.