Emily Dickinson

Emily Dickinson autora

 

La vida de Emily Dickinson ha sido fuente de numerosos estudios. Emily Dickinson, como casi todas las personalidades literarias, ha sido fuente de rumores, análisis, reportajes, noticias y curiosidades de todo tipo. De su biografía se pueden extraer conclusiones e ideas, pero también se pueden apreciar misterios, o zonas no exploradas. Es en este territorio donde muchos de los que se acercan a Emily Dickinson pueden encontrar el espacio perfecto para la especulación y para la imaginación.

Biografía de Emily Dickinson

La vida de Emily Dickinson puede resumirse con demasiado atrevimiento en unas pocas líneas. Su línea vital, tan acostumbrados como estamos a la aventura y la exaltación en las biografías de algunos escritores famosos, no deja apenas ver el mundo tan amplio que demostró a través de su obra.

Emily Dickinson pasó la mayor parte de su tiempo vital en la localidad de Amherst, Massachusetts. Su padre fue abogado y senador. Emily Dickinson fue heredera de una larga genealogía en Estados Unidos. Su familia fue una de las que llegaron en las primeras oleadas de migraciones puritanas, por lo que el apellido Dickinson ya formaba parte del entorno local y estadounidense.

Vida y estudios de Emily Dickinson

Estudio en la Academia de Amherst y gran parte de su vida estuvo en torno a su casa familiar, salvo algunos viajes cortos y estancias, además de un periodo en el que la familia tuvo que abandonar su casa habitual para instalarse en otra, pero del mismo pueblo. A lo largo de los años, Emily Dickinson fue conocida por estar en casa casi todo el tiempo e incluso apenas recibir a invitados y amigos cuando éstos visitaban a la familia. Este carácter introvertido y tan circunscrito a su habitación y su espacio individual es parte del magnetismo que puede llegar a suscitar su biografía. Una autora tan notoria que exploraba los elementos de la vida a través de la poesía. Objeto de debate han sido también sus elementos literarios y como éstos se relacionan precisamente con ese espacio tan limitado. Por lo menos a lo que geografía se refiere.

La importancia de la obra de Emily Dickinson

Es cada vez más común la intención de buscar una arquitectura moral o vital en la obra de los autores y autoras. Esta búsqueda exhaustiva de puntos clave en la biografía de los autores está encaminada a intentar dotar de significado a sus composiciones poéticas más herméticas. Pero muchas veces esta actividad no hace sino alejarnos más de lo que deberíamos analizar, sus versos y el significado que arrojan las letras por sí mismas. Esta aclaración viene dada desde el cada vez más común análisis biográfico de Emily Dickinson; su hermetismo, de por qué no salía de casa, de su orientación sexual, de si era lesbiana o no, de si era feminista con películas o documentales. Análisis de todo tipo que intentan encumbrar su obra en base a cuestiones alejadas de lo verdaderamente excepcional de Emily Dickinson: sus poemas.

Cuesta creer que una poesía tan vigorosa y expansiva como la de Emily Dickinson salga de un entorno, a primera vista, tan reducido. Pero ese es precisamente el error del que hablábamos, tomar como punto de partida presunciones sobre su biografía más que centrarnos en su obra. En sus creaciones podemos ver elementos que conectan con el entorno en el que se desarrolló su vida, sin tener por qué apreciar en ella ningún signo de enclaustramiento. La vida de Emily Dickinson pudo arrojar una biografía introvertida, pero eso no impide estar ante una de las referentes de la nueva poesía americana. Sin duda, Dickinson es una figura a la altura de Emerson, Whitman, o Thoreau.

El legado de Dickinson

Emily Dickinson murió en Mayo de 1886 a causa de la enfermedad de Bright. Esta patología está considerada actualmente como una nefritis, una enfermedad del riñón y de la orina. Fue después de la muerte de Emily Dickinson cuando su hermana Lavinia descubrió la mayor parte de sus obras. Ya en vida tuvo publicaciones, pero no fue hasta este descubrimiento cuando se vio la magnitud de Emily Dickinson.

Ahora solo nos queda disfrutar de su creación en libros y antologías de poemas que pueden dar fe del talento de Dickinson.