Arthur Rimbaud

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Biografía breve de Arthur Rimbaud

La figura de Rimbaud siempre ha sido asociada a la del prodigio perdido, la del rebelde que en pocos años de producción literaria logró dejar una huella que dura hasta estos días. Viendo la biografía de Rimbaud no se puede decir que estos primeros argumentos estén muy desencaminados, ya que asistimos a una vida llena de curvas.

Desde muy temprano, Rimbaud dio muestras en su vida del genio literario y poético que atesoraba, decían de él que “nada normal salía de su cabeza”, ganaba premios literarios e intentaba publicar en semanarios y revistas famosas de la época. Leyendo sus andanzas, muy bien recogidas en numerosas biografías del autor, nos podemos llegar a dar cuenta de lo poco que se conformaba con su vida al lado del hogar materno. Prueba de ello fueron sus fugas, la primera a los 15 años cuando intentó llegar a París, pero acabó en la cárcel.

Rimbaud y Verlaine

En su vida conoció poetas como Paul Verlaine, poeta que lo acogió en su casa. Es en esta primera época donde pasa a formar parte de círculos altos de la sociedad parisina, aparece al lado de grandes personalidades, pero su modo de actuar y su vida salvaje lo lleva a ser expulsado y devuelto a su lugar de origen. Más tarde, Verlaine abandonaría su mujer e hijos para ir con Rimbaud a Londres. Relación tormentosa en numerosas ocasiones descrita, terminó con Verlaine disparando a Rimbaud en la muñeca. Después, tras un largo juicio en el que salió a la luz pública esta relación, no hay que olvidar que se trata de finales del siglo XIX, Verlaine fue a la carcel y Rimbaud volvió de nuevo a Charleville. Tras esto se escribió la obra más famosa de Rimbaud: Una temporada en el infierno.

Los viajes de Rimbaud

Después vinieron los viajes, marchó por Europa y se fue a la lejana isla de Java enrolado en el ejército, conoció lugares lejanos como Zanzíbar, y acabó viviendo en Yemen y Etiopía. Hizo una vida alejada de París, lugar donde había alcanzado su brillo a una edad temprana.

Años más tarde, volvería a París después de sufrir una complicación en una dolencia en su rodilla, lo que le haría perder la pierna. Moriría en 1891 a la edad de 37 años. Su muerte temprana pareció ir en consonancia con lo que fue su vida completa. Se puede decir que hablar de la biografía de Rimbaud es hablar de rapidez, de brillantez, de oportunidades perdidas, pero también de un breve legado literario que ha conseguido traspasar las barreras de su época.